jueves 26 de mayo de 2011

de Leonora Carrington para Jodorowsky

Extraido de" EL maestro  y las Magas", de Alejandro Jdorowsky. Así se despidieron, cuando Leonora le dijo:




“Antes de que te vayas quiero que sepas que tu aparición, absolutamente esencial para mi, sobrepasa los límites personales, los cuerpos celestes que brillan en las cavernas de los dioses animales o en lo que murmura entre mis cabellos la mantis religiosa. Sobrepasa aquello y quizá más aún, siempre bajo la amenaza del cuerpo humano. Hablo sumida en el tiempo.



“Este cordón umbilical existe sólo si nosotros permitimos su existencia. Tú puedes cortarlo siempre; pero en la medida en que lo quieras, él estará ahí. Para ti soy exactamente lo que tú deseas. Mas nunca creas que puedes perderme si hacia ti mi rol cambia. Eso podría suceder, porque puedo también ser tu abuela barbuda y sin dientes o tu espectro o un lugar indefinido. Si alguna vez me retiro, por razones humanas o no humanas, no debes jamás tener miedo de buscarme porque siempre sabrás encontrarme cuando así lo anheles.


“Más tarde nos comunicaremos de una manera tan perfecta que los terrores y debilidades se transformarán radicalmente en puentes. Mientras tanto los senderos permanecen cálidos y abiertos. Si por azar cortas por un tiempo la comunicación ordinaria, yo estaré aquí siempre que lo quieras porque los elementos subterráneos no dependen de ninguna manera de nuestra voluntad”.